+ CARMELITAS DESCALZAS (6 mártires)



. 3 mártires del Carmelo Descalzo de San José de Guadalajara:

- Beata María Pilar de San Francisco de Borja: Nació en Tarazona (Zaragoza) el 30 de diciembre de 1877. Al bautizarla le pusieron por nombre Jacoba. Fue la última de once hermanos. Sus padres eran buenos cristianos y supieron educar integralmente a sus hijos. Ocho murieron de niños y los tres que quedaron se consagraron al Señor en la vida sacerdotal o religiosa. Tenía Jacoba un carácter apacible y bonachón. Dice ella que aprendió a rezar casi antes que a hablar. Sus padres iban todos los días a Misa y en casa se rezaba el rosario y se leían las vidas de los Santos.

Ingresó en la Carmelitas Descalzas, destacando por su gran amor a la oración y la soledad. Una profunda humildad la caracterizaba, pues siempre se sentía la última de todas. El amor a Jesús Eucaristía y a la Virgen María fueron los polos de su vida. Poco antes de estallar la Guerra, dijo a su Madre Priora: "Madre, yo me ofrezco como víctima por V. Reverencia y por toda la Comunidad". El día 24 de julio de 1936, en plena calle, fue acribillada a balazos. Mientras expiraba, decía: "Padre, perdónales. ¡Viva Cristo Rey!". Después la asestaron varios navajazos dejándole uno de los riñones al descubierto.

- Beata Teresa del Niño Jesús y de San Juan de la Cruz: Nació en Mochales (Guadalajara) el 5 de marzo de 1909. Al bautizarla le pusieron por nombre Eusebia. Sus padres se llamaron Juan y Eulalia. Sus mismos hermanos han contado el ambiente de piedad cristiana que se respiraba en su hogar. Se rezaba el rosario en familia. Sus padres les educaban en el amor y temor de Dios. Era lógico que de tales fundamentos surgieran tallos muy fecundos para la Iglesia de Dios.

Sus maestras y compañeras describen a Eusebia como un ejemplo de niña y de joven. Cuando tan sólo contaba doce añitos ya hizo dos votos que tanto influirían en su vida posterior: el voto de castidad y el de la esclavitud mariana. Varios caminos se abrieron ante ella. No era fácil elegir, pero una vez solucionadas las dificultades, saltó de alegría cuando el día 2 de mayo de 1925, a sus 16 años, atravesaba las puertas del Carmelo Descalzo de Guadalajara. Las notas distintivas de su espiritualidad son: gran espíritu de trabajo, humildad, sencillez, amor a Jesús y María y celo misionero. El 24 de julio la mataron a balazos después de haberla querido obligar a pecar (intentaron abusar sexualmente de ella), pero ella gritaba: "¡Viva Cristo Rey ¡"

- Beata María Ángeles de San José: Se llamó en el mundo Marciana Valtierra y nació en Getafe (Madrid) el 6 de marzo de 1905. Fue la última de diez hermanas. Al igual que su Santa Madre Teresa, perdió de niña a su madre y eligió a la Madre del Cielo. El 14 de julio de 1929 ingresa en el Carmelo de Guadalajara en el que siete años después daría su vida por Cristo y la Iglesia.

E
ra humilde, alegre, sencilla, fervorosa. Antes había dicho: "¡Qué dicha si pudiéramos derramar la sangre por Cristo!". Fue la primera en morir acribillada por las balas en una calle de Guadalajara. Era la tarde del 24 de julio de 1936 cuando se abrían para ella las puertas de la Gloria. Las tres fueron beatificadas por Juan Pablo II el 29 de marzo de 1987.

. 1 mártir del Carmelo Descalzo de Santa Ana y San José de Madrid:

- Beata María Sagrario de San Luis Gonzaga: Elvira Moragas Cantarero nació en Lillo (Toledo) en 1881. De niña, la familia se traslada a Madrid. Siguiendo la tradición familiar en 1900 ingresa en la Facultad de Farmacia de Madrid. En 1905 es licenciada con un expediente académico sobresaliente y comienza a trabajar en la farmacia de su familia. Bajo la dirección espiritual del jesuita San José María Rubio Peralta discierne su vocación al Carmelo Descalzo. El 21 de junio de 1915 entra en el monasterio de Santa Ana y San José de Madrid a la edad de 34 años. El 6 de enero de 1920 hace su profesión solemne. En el Carmelo fue Priora (1927-1930; 1936 hasta su martirio), enfermera, portera y maestra de novicias.

El 18 de julio de 1936 se dio permiso a las monjas que quisieran para marcharse con familiares o amigos. Ella se quedó con otras nueve monjas. El 20 de julio la chusma endemoniada asalta el monasterio y obliga a salir a las monjas. Las llevan a la Dirección General de Seguridad y ellas van cantando el Te Deum, la Salve… Después de interrogarlas las reparten por diferentes refugios. El 14 de agosto un grupo de milicianos se llevan a la fuerza a la Madre María Sagrario a la checa de la calle Marqués de Riscal. Allí la presionan para que revele donde se encuentran los “tesoros del convento” y la entregan un papel para que realice inventario de los mismos y revele su paradero. La Madre hace ademán de obedecerles y escribe en el papel: “¡Viva Cristo Rey!”. Los milicianos se enfurecen y blasfeman. Con este gesto ratifica su condena a muerte. Es llevada a la Pradera de San Isidro y es fusilada en la noche del 14 al 15 de agosto, probablemente sobre la 1 de la madrugada del día de la Asunción y de su santo, la Virgen del Sagrario, Patrona de Toledo. Fue beatificada por Juan Pablo II el 10 de mayo de 1998.

. Otras mártires Carmelitas Descalzas en proceso:

- Salvadora de los Santos Reyes (Francisca Marí García): Monja profesa Carmelita Descalza, martirizada el 4 de octubre de 1936 en la carretera Albal- Catarroja.
- Vicenta de la Sagrada Familia (Rey González): Carmelita Descalza del monasterio de Cuerva (Toledo).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

veo que no tienen datos de las carmelitas calzadas

Anónimo dijo...

tengo datos de muchas religiosas mártires: carmelitas cistercienses, clarisas agustinas lo que no se es como dirigirme a ustedes

Anónimo dijo...

Además de estas carmelitas descalzas hay tres carmelitas de la antigua obsevancia: beata Matria del Patrocinio de San José Badía Flaquer, monja carmelita del convento de Vic (Barcelona), asesinada el 14 de agosto de 1936 y beatificada por Benedicto XVI y dos carmelitas del convento de la Encarnación de Valencia,sor Mª Josefa Ricart Casabant, asesinada el 8 de septiembre de 1936 en Torre Espioca (Valencia) con otras monjas naturales de Albal (Valencia)y sor Trinidad Martínez Gil asesinada en Sueca (Valencia el 24 de septiembre de 1936