+ ADORATRICES ESCLAVAS DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y DE LA CARIDAD (27 mártires)



Beatificadas por Benedicto XVI el 28 de octubre de 2007 en Roma:

1) Madre Manuela del Sagrado Corazón (Manuela Arriola Uranga)
2) Hna. Blasa de María (Juana Francisca Pérez Labeaga)
3) Hna. Lucila María (Lucía González García)
4) Hna. Casta de Jesús (Teresa Vives Missé)
5) Hna. Rosaura de María (Rosa López Brochier)
6) Hna. Luisa de la Eucaristía (Luisa Pérez Adriá)
7) Hna. María de la Presentación (María García Ferreiro)
8) Hna. María de los Dolores de Jesús Crucificado (Mª Dolores Monzón Rosales)
9) Hna. Borja de Jesús (Zenona Aranzábal Barrutia)
10) Hna. Máxima de San José (Emilia Echevarria Fernández)
11) Hna. Sulpicia del Buen Pastor (Dionisia Rodríguez Anta)
12) Hna. María de los Dolores de la Stma. Trinidad (Mª Dolores Hernández Santorcuato)
13) Hna. María Prima de Jesús (María Prima Ipiña Mazárraga)
14) Hna. Belarmina de Jesús (Belarmina Pérez Martínez)
15) Hna. Sinforosa de la Sagrada Familia (Sinforosa Díaz Fernández)
16) Hna. Purificación de María (Purificación Martínez Vera)
17) Hna. Josefa de Jesús (Josefa Boix Riera)
18) Sor Ángeles (Mercedes Tuñi Ustech)
19) Sor Ruperta (Concepción Vázquez Áreas)
20) Sor Herlinda (Áurea González Fernández)
21) Sor Cecilia (Concepción Iglesias del Campo)
22) Sor Felipa Gutiérrez Garay
23) Sor Magdalena Pérez


Adoratrices detenidas por milicianos

En julio de 1936 milicianos republicanos ametrallaron la Casa General de las Adoratrices en la calle Princesa, así que las residentes se vieron obligadas a abandonarla y buscar refugio con familiares y amigos. Sin embargo, no todas las Hermanas pudieron hacer eso, bien debido a su estado de postración o por ausencia de parientes.

Para alojarlas, la Superiora General,  Rvda. Madre Diosdada Andía, alquiló, aproximadamente a primeros de agosto de 1936, el cuarto piso del nº 15 de la calle Costanilla de los Ángeles en el centro de Madrid, y las puso bajo el cargo directo de la secretaria general de la Congregación, Rvda. Madre Manuela Arriola Uranga.


Como pasaban los meses sin que nada ocurriera, Hermanas de Guadalajara, Alcalá y Almería, que estaban en la misma situación de peligro,  optaron por refugiarse allí. Estaban también con  ellas  la Rvda. Madre  María Dolores, Hernández San Torcuato y la Hna. Borja Aranzábal de Barrutia, quienes libremente renunciaron al refugio ofrecido por sus parientes para estar al servicio y en fraternidad con sus Hermanas. La misma Madre Manuela podría haber sido salvada de la matanza pero rehusó abandonar a las otras Religiosas: “Si muriese como mártir, ¿no sería mi deber?”.

En ese momento 23 Adoratrices residen en ese piso. Entre las Religiosas profesas había seis Hijas de Casa, antiguas protegidas de las Hermanas quienes se habían distinguido por sus cualidades personales y que después de haber completado un periodo de prueba fueron recibidas en la Congregación como rama auxiliar de Adoratrices.

Las condiciones de vida en Costanilla de los Ángeles eran muy austeras. Debido a la carencia de muebles usaban cajas de madera como sillas y mesas que apenas podían utilizar debido a sus escasas provisiones. No obstante, las Adoratrices perseveraban en la observancia de vida en común, especialmente la perpetua adoración de la Eucaristía.

En ausencia de una Custodia, las especies sacramentales eran guardadas dentro de una cajita de madera que había sido de un reloj y, que, a su vez, era escondida en un hueco de la chimenea que cubrían con una loseta de mármol. En momentos de emergencia, ya fueran los periódicos ataques aéreos o los frecuentes registros realizados por miembros de la milicia popular, la Hna. Rosaura López Brochier cogía la cajita y la guardaba en su pecho, pues no siendo ella la Superiora, en caso de controles resultaba menos sospechosa. Es por esto que entre los objetos que llevaba encima al ser fusilada aparece, como relata su ficha, “una cajita de reloj vacía”, porque poco antes de morir había ido dando, con disimulo, la comunión a las Hermanas.


Algunas de las mártires

Era de dominio público entre los vecinos que esas mujeres del cuarto piso eran Religiosas. Conscientes de esto, miembros del Frente Popular vigilaban regularmente esa residencia, aparentemente, tratando de incriminarlas por cualquier cosa que les permitiera encerrarlas en alguna de las numerosas “checas” que existían en la capital de España y así poder acusarlas de enemigas del pueblo.

En aquellos terribles días Madre Manuela animaba a su comunidad diciéndoles: “Hermanas no se preocupen, esto será motivo de felicidad para nosotras. Con la confianza puesta en Dios, seguiremos adelante”, o “Señor confío que no nos darás más de lo que podamos sufrir”. “Ojalá fuéramos dignas del martirio”.

Otras dos Hermanas se distinguieron durante este periodo. la Hna. Francisca Pérez de Labeaga García, totalmente sorda, pero que se  hizo querer por las Hermanas por su paciencia y resignación; y la Hna. Lucila González García, la más anciana de todas las residentes, quien sufrió un ataque al corazón cuando fue sacada de la comunidad de Costanilla, que decía haber pasado largos momentos de oración ante la Eucaristía, ofreciéndose a sí misma como “una víctima para la conversión de los pecadores”.

Hna. Belarmina de Jesús
Madrid fue frecuentemente bombardeado por las fuerzas del general Franco durante la Guerra Civil. En tales ocasiones las Hermanas bajaban al portal del edificio para refugiarse. El 9 de noviembre de 1936, alrededor de las 17:30 h, una fuerte explosión sacudió la calle de Preciados, próxima a Costanilla. Las Hermanas descienden, dejando a la Hna. Lucila porque en ese momento estaba muy enferma, hasta que cesa el bombardeo. Enterado un miliciano de la reunión en el vestíbulo, aparece poco después en el piso con actitud agresiva. Iba acompañado por un grupo de milicianos republicanos con el fin de detenerlas. Gritan: "¿Dónde están las monjas?". La Madre Manuela, sin titubear, responde: "Aquí estamos". Las detienen inmediatamente a todas, incluso a a la Hna. Lucila, a la que tienen que bajar en una silla y las conducen a la terrible checa de Fomento que estaba bajo la jurisdicción de la Federación Anarquista Ibérica (FAI).

De lo que allí sufrieron no tenemos información. Lo relatado anteriormente procede del testimonio de la Hna. Ana Duarte, miembro también de la Congregación, quien al servir de nexo de unión entre la casa de Costanilla y  el refugio de la Madre Diosdada Andía, Superiora General, no fue detenida por no encontrarse allí en ese momento y quien, ante los hechos, adquirió el compromiso de ponerlos de manifiesto.

Añade la Hna. Ana que, después de recoger las manifestaciones de los vecinos sobre su captura, las buscaron incansablemente por embajadas, refugios, cárceles… caminaban incansablemente entre escombros en medio de tiroteos, humillaciones, burlas y amenazas. Por fin una señora les informó de que en la Dirección General de Seguridad había muchas fotos de mujeres asesinadas. Entre esas fotografías estaban los rostros martirizados de sus Hermanas Adoratrices. Fueron asesinadas cerca del cementerio de la Almudena de Madrid (entonces del Este) y sus cuerpos reposan en ese cementerio, en el de Vicálvaro y en el Valle de los Caídos.



***

Otras Adoratrices mártires:

Hna. Felisa González Gómez
 - Hna. María del Pilar de la Eucaristía (Brissa Gurmendi): novicia, fusilada el 10 de noviembre de 1936 en el cementerio del Este de Madrid.
- Hna. Felisa María de San Julián (González Gómez): Al estallar la Guerra, la Hna. Felisa, procedente de la casa de Guadalajara, fue a Madrid el 30 de agosto con el fin de reunirse con su familia. Hizo el viaje en tren, con la Hna. Petronila Hornedo, y en la misma estación de Madrid fueron detenidas junto al Sr. Hornedo que las esperaba. Desaparecieron los tres, conociéndose al día siguiente, que habían sido fusilados al encontrarse sus cadáveres en un descampado.
- Hna. Petronila del Sagrado Corazón (Hornedo Huidobro)
- Hna. María Rosario (María del Carmen Marcos Alcocer): de 74 años e inválida. Los milicianos republicanos se la llevaron argumentando que la iban a trasladar a un hospital. Nunca más se volvió a saber de ella.


Hna. Felisa muerta

8 comentarios:

Anónimo dijo...

QUE GRANDE SON NUESTRAS HERMANAS, A ELLAS CONFIAMOS LA CONGREGACIÓN, Y QUE TENGAMOS ESA FORTALEZA Y PASIÓN POR EL REINO PARA SABER VIVIR.
GRACIAS HERMANAS.

Anónimo dijo...

Soy Rubén Delgado de Argentina, me conmovió el testimonio de las hermanas mártires, Dios quiera ojalá sirvan de ejemplo a España, Argentina y al mundo entero. ¡ Viva cristo en la Eucaristía¡¡

Anónimo dijo...

Hola. Soy Manuel y me encanta lo q publicas en tu blog, yo era novicio cuando Juan Pablo II beatifico a los Martires de España, se sentía el espiritu de familia al celebrar a los mártires. Ojala y continúes

Anónimo dijo...

Sangre de martires semilla de nuevos cristianos

Anónimo dijo...

la hermana Pilar de la Eucaristía Brissa Gurmendi fue asesinada en Madridcon sus familiares, sus tíos y su tía sor Pilar Brissa Fucho, religiosa de la congregación francesa de "Marie Therese"

Anónimo dijo...

De Ramos, el torturador de la checa de Fomento, compañero de Garcia atadell, Galarza y Luis Ramos Martinez habría que decir que eran de las JUS, formadas por Carrillo y que tras la huida del Gobierno a Valencia, y con los bombardeos en Madrid, se refugiaron en los sotanos seguros del convento de las Adoratrices asesinadas.
Alguien me dijo una vez que sú padre y una de sus tias nacieron en Princesa,3 ¡ Qué casualidad!
Más tarde supe que aquél era un comisario político de la checa de Bellas Artes/ Fomento.
El año 38, disueltas la mayoría de las checas , esta gente, se camufló entre otras gentes en otros barrios y con la Ley del Perdón en 1942 salvaron el pellejo???
L curioso es que siguiendo pistas hoy van a sú restaurante desde ministros y quiso ir hasta la vieja reina madre !!!!e
y yo me enteré orque alguien presumió ante mi de la importancia de que el padrehabia nacid en Princesa, 3. ¡ Inaudito!

juan bautista isona valles dijo...

La mártir Lucila María de Jesús no era tan anciana como han dicho pues tenía tan solo 28 años pero estaba muy enferma del corazón. Cuando el bombardeo de la tarde de la detención, Hermana Lucila tuvo una crisis cardiaca lo que impidió que bajase con las demás adoratrices al refugio. Tras detenerlas fue bajada por los milicianos en una silla y subida al camión. trasladadas al cementerio del Este fue fusilada con las demás en las tapias de dicho cementerio

JUAN BAUTISTA ISONA VALLES dijo...

No eran religiosas adoratrices propiamente dichas sino algunas Hijas de Casa de Madrid, fundadoras de una incipiente Congregación religiosa, las Esclavas del Espíritu Santo y la Caridad.Tenían un centro de acogida, gratuito para jóvenes abandonadas y madres solteras. La fundadora y alma de la casa era sor Desamparados (Mª Guadalupe Senerguet Gallego)era como hemos dicho Hija de casa como la siguientes jóvenes religiosas:
Sor Carmen González Sanjosé,
sor María Díaz López y
sor Pilar pérez Álvarez.
Con ellas fueron detenidas las jóvenes aspirantes
Mercedes Ansorena,
Mª Teresa González,
Carmen Valera Halcón y
Victoria
El 28 de noviembre de 1936 fue asaltado el refugio de Nuestra Señora del Amparo en la calle Luisa Fernanda, 6. las sacaron y se supone que fueron asesinadas la noche del 28 al 29 de noviembre de 1936. No se conocen detalles de su asesinato, solo se conoce que Carmen Valera Halcon fue asesinada por rechazar marcharse con un miliciano que pretendía casarse con ella.